Los españoles ya están manos en la obra con la declaración de la renta. El objetivo de la campaña es claro: saber si el contribuyente debe pagar más impuestos o recibir una devolución tras ajustar sus ingresos y retenciones del año anterior.
Como ya es habitual, la campaña de la declaración de la renta se extiende durante más de dos meses, un plazo suficientemente amplio para que la mayoría de los españoles puedan reunir la documentación necesaria y presentarla con tranquilidad.
Sin embargo, la Agencia Tributaria ha puesto en máxima alerta a los ciudadanos españoles, ya que se ha detectado un nuevo fraude durante la campaña de la Renta. Se trata de que los ciberdelincuentes envían un SMS suplantando a Hacienda, con el objetivo de desviar devoluciones del IRPF mediante el robo de datos personales o bancarios.
Cabe recordar que la campaña comenzó el pasado 3 de abril y se dará por concluida el 30 de julio, un periodo en el que Hacienda prevé recibir unas 25,2 millones de declaraciones. Conscientes de esta situación, los estafadores aprovechan para intentar engañar a las personas enviando mensajes y llamadas en nombre de la Administración.
Los SMS más habituales son del tipo: "Tiene una devolución pendiente de X euros" o "Se ha ordenado el pago de su devolución del IRPF". Es evidente que buscan generar confianza y urgencia para que el contribuyente pulse en un enlace, descargue un archivo o facilite información sensible sin comprobar antes si la comunicación es real.
Lo más habitual es que estos delincuentes suplanten a la Agencia Tributaria mediante correos electrónicos, SMS o llamadas que imitan comunicaciones oficiales para engañar a los usuarios.
Lo hacen de forma muy convincente, por eso hay que estar en máxima alerta en todo momento y no caer en la trampa.
La solución para evitar ser estafado durante la declaración de la renta es comprobar siempre el remitente y desconfiar de solicitudes de datos sensibles. Por ello, lo mejor es acudir siempre a servicios oficiales, como la sede electrónica o Mi Carpeta Ciudadana.