Lo de Senegal en este Mundial da para una novela. El conjunto africano, campeón de la Copa Africana de Naciones este mismo año (sobre el terreno de juego), afrontaba el Mundial de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá con mucha ilusión, pero las esperanzas se fueron difuminando a medida que avanzaba el torneo.
Además, los 'Leones de Teranga' sumaron polémica tras polémica durante el torneo. A nivel deportivo, quedaron eliminados en dieciseisavos de final ante Bélgica, pero fuera del terreno de juego han sido noticia durante semanas. Desde tener a un seleccionador sin contrato a acusaciones de favoritismos, fiestas pagadas con dinero federativo y una crisis institucional que parece no tener fin. La (pen)última la ha desvelado el propio presidente de la Federación Senegalesa de Fútbol, Abdoulaye Fall, que reconoció que el médico titular del equipo, Dr. Fedior, tenía realmente el título de ginecólogo.
Ahora, según desvela 'Sport News Africa', los jugadores senegaleses y demás miembros de la expedición habrían viajado y jugado el Mundial sin seguro médico, lo que tuvo consecuencias, sobre todo para uno de los futbolistas.
Édouard Mendy, que se lesionó la rodilla durante el partido de la fase de grupos contra Noruega, tuvo que pagar de su bolsillo una resonancia magnética para evaluar la gravedad de su lesión, ya que la Federación no cubría los gastos médicos.
El portero de la selección, actualmente en el Al-Ahli saudí y ex de equipos como Chelsea o Stade Rennes, tuvo que costear el elevado precio de la prueba en Estados Unidos en una clínica privada. Una situación que agravó la situación de tensión dentro de la delegación africana.
Además, la información apunta que la FSF sumaría una serie de impagos al personal médico de la selección, que añadidos a las tensiones por la gestión administrativa y deportiva del equipo, acentúa la grave crisis que vive una de las mejores selecciones de África.