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El Deportivo, al dentista de Getafe en una semana loca

No se han compuesto excesivas sinfonías en el Coliseum de Getafe, pero sí se han fraguado salvaciones improbables y se han edificado equipos impenetrables y ásperos que dejan en sedosas sábanas a las mejores de las lijas. A esa visita al dentista y a esa escuela de competitividad, que tiene a Bordalás como decano, acude este domingo (18.30 horas, Movistar LaLiga) el invicto, pero de momento humilde Deportivo de Antonio Hidalgo y Pierre-Emerick Aubameyang. El oropel de los escenarios Champions y esos espacios y regalos que se encontró en La Cerámica o en Riazor ante el Elche o el Valencia van a ser historia en un choque en el que deberá pelear por el triunfo pulgada a pulgada. Nada va a sobrar, nada va a salir gratis o barato en ese estadio del extrarradio de Madrid que ahora oposita a ser el Stamford Bridge patrio con su reforma. Una semana loca y extrema para un equipo, como el Deportivo, que viene de Segunda División y que no está acostumbrado a tres duelos en ocho días, redondean el panorama inmediato. El proyecto blanquiazul pondrá en juego su cinturón de imbatible, su condición de aspirante a zona de Liga de Campeones en este inicio pleno de Primera División.

Las rotaciones serán inevitables en el Deportivo por la profundidad de su plantilla, por la cantidad de futbolistas que están llamando a la puerta y porque cuenta con referentes en el campo que pasan de manera clara de la treintena, como son Ximo Navarro, José María Giménez o el propio Aubameyang. Hay que cuidarlos, la clave es cuándo, elegir el momento. Parece ahora mismo inconcebible un once inicial blanquiazul sin la presencia de la estrella de Gabón, pero Hidalgo debe tomar esta semana decisiones con la mirada amplia para encontrar fórmulas para que su 7 respire. Los cambios en la retaguardia se dan por descontados en el maratón que supone enfrentarse a Getafe, Sevilla y Betis en un abrir y cerrar de ojos. Con la delantera ya es diferente. Para este primer envite de una semana loca, no se esperan excesivos cambios en la apuesta del técnico de Canovelles, llegarán más adelante, con el abrigo de Riazor y cuando las gargantas deportivistas suplan cualquier deficiencia o cansancio. Eso sí, Marc Casadó acaba de llegar y ya le está moviendo la silla a Riki. Yeremay no es un futbolista para estar en el banquillo, a pesar de que la pubalgia le siga martirizando. Una apuesta continuista, aunque con matices.

Sin espacios

Acudir a la cueva del Getafe es asumir que los gladiadores de Bordalás van a juntar hasta el extremo sus líneas y que van a reducir espacios interiores, ya sea con una presión adelantada o con un repliegue intensivo, si así es necesario. No es, desde luego, el conjunto azulón un grupo que amase la pelota, prefiere tenerla lo justo para dominar la escena y hacer daño. Gran parte del éxito coruñés estará en la capacidad que muestre para jugar por dentro y continuar por fuera, para encontrar a sus rematadores en el área. El rombo y su capacidad y paciencia con el esférico serán claves, también lo quirúrgico que sea Leo Román con la salida desde atrás. El equipo madrileño tiene bajas en defensa con las lesiones de Kiko Femenía o Abqar y la sanción de Zaid Romero, pero esa manera de defender va en el ADN del grupo y parece imposible que por ahí se vaya a descoser el rival. Satriano y Enes Unal serán los estiletes en ataque en un 5-3-2 clásico, de un técnico que marca como pocos a sus equipos. Antonio Hidalgo ya confesó hace unos días que tenía mucho que aprender de Bordalás. Este domingo recibirá la primera clase, ojalá que no sea una lección.

Fuente original: www.sport.es →