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Cumbre decisiva para ajustar el reglamento de la Fórmula 1 en 2026: "Muy improbables los cambios"

El inesperado parón de la Fórmula 1 en el mes de abril, a consecuencia de la guerra en Oriente Medio, no es la mejor noticia para equipos, pilotos y aficionados, pero puede tener efectos positivos, ya que concede un margen de tiempo a la FIA, la FOM y los equipos para evaluar el nuevo reglamento que ha entrado en vigor en 2026 y que después de tres carreras ha causado una gran controversia.

El grave accidente de Oliver Bearman en Japón, que terminó estrellándose a gran velocidad contra las protecciones para evitar impactar con Franco Colapinto, con enorme diferencial de velocidad entre ambos, fue la gota que colmó el ‘vaso’ y los pilotos elevaron sus quejas por el riesgo que implica la gestión de las baterías en la nueva F1. No es la única crítica. Las actuales carreras son más vistosas, aunque muchos consideran que los adelantamientos son artificiales y que las clasificaciones han perdido especialmente toda la emoción.

Fuentes de la Fórmula 1 han aclarado a SPORT que las reuniones previstas los próximos días –tres en total-, aprovechando la pausa de la competición, servirán para analizar a fondo la normativa, pero “no se esperan cambios drásticos” entre lo que vimos en Suzuka y lo que volverá a escena en Miami (1-3 mayo).

Hay consenso entre las partes implicadas en que la normativa, que marca una división casi equitativa (50/50) entre el motor de combustión interna (ICE) y la energía eléctrica, requiere “algunos ajustes, especialmente en clasificación”, pero en general, tanto los equipos como las instituciones que rigen este deporte están satisfechos con el rumbo que ha tomado la F1 en 2026.

La parte eléctrica de la ecuación obliga a los pilotos a una constante gestión de la batería y según opinan la mayoría de ellos, no les permite exprimirse a fondo en las luchas en pista, teniendo que levantar el pie para ahorrar energía y evitar quedarse sin ella en las rectas, después de cada adelantamiento. Si bien la nueva F1 ha potenciado la acción, como se vio en tres circuitos tan diferentes como Australia, China y Japón, las críticas han ido en aumento por parte de pilotos, aficionados y medios de comunicación.

Cumbre decisiva

La primera de las tres reuniones programadas para determinar si son necesarios cambios en el reglamento tiene lugar este jueves 9 de abril y solo contará con la participación de miembros del personal técnico de alto rango de los equipos, sin presencia de la FIA y la FOM, ni de los directores de equipo

El propósito de esta primera cita y también de la que se celebrará la próxima semana es debatir ideas sobre posibles ajustes del reglamento. No se tomará ninguna decisión sobre estas propuestas hasta la tercera reunión, que será la definitiva, programada para el 20 de abril y ya con representación de todas las partes interesadas que conforman la Comisión de la Fórmula 1, con Nikolas Tombazis y Stefano Domenicali a la cabeza por parte de la FIA y la FOM, así como con los team principals de los equipos.

Según fuentes de la F1, es “muy improbable” que se introduzcan cambios importantes en el reglamento y los únicos retoques destacados se centrarán en potenciar el espectáculos en la batalla por la pole. No tienen en mente la posibilidad de modificar la relación de la unidad de potencia para aumentar la proporción a favor del motor de combustión interna, al menos por el momento.

Incluso el equipo que manda este año, Mercedes, está abierto a cambios en la ‘qualy’. "Si dependiera de mí ¿cómo podemos recuperar esa vuelta de clasificación rápida y brutal?", sugirió en Japón Toto Wolff. "¿Y cómo podemos reducir el lift and coast? Eso es algo que definitivamente tenemos que hacer".

Tras años de investigación y desarrollo y una millonaria inversión, sería muy difícil pedir a los fabricantes un cambio drástico en las actuales unidades de potencia a corto o medio plazo. En Suzuka, el límite de recolección de energía en clasificación se redujo de 9 mJ a 8 mJ, aunque en la práctica no fue un ajuste destacado.

Los pilotos se han manifestado abiertamente a favor de un cambio significativo, con Max Verstappen, Lando Norris y Fernando Alonso expresando serias dudas sobre la nueva F1, mientras que los aficionados están divididos entre los que aprecian el entretenimiento de las carreras de 2026 y los que amenazan con dejar de seguir un deporte que según consideran “ha perdido toda su esencia”. Sin embargo, aún no hay datos ni cifras oficiales que respalden esta teorías, en ninguno de los dos sentidos.

Fuente original: www.sport.es →