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De Arenberg a Carrefour de l'Arbre: los tramos de adoquines que decidirán la París-Roubaix 2026

El calendario ciclista se prepara para dar paso a una de sus citas de mayor renombre. Este domingo 12 de abril se celebra la París-Roubaix, el 'Monumento' por excelencia y la clásica más codiciada por las grandes figuras del pelotón, entre ellos un Tadej Pogacar que aún no ha podido añadir el prestigioso adoquín a sus vitrinas particulares.

Como ha sucedido a lo largo de sus 123 ediciones, la París-Roubaix 2026 reunirá a las grandes estrellas del mundo del ciclismo. El tercer cara a cara de la temporada entre Tadej Pogacar y Mathieu van der Poel volverá a acaparar todos los focos, pero nombres como Wout van Aert, Jasper Philipsen, Filippo Ganna o Mads Pedersen prometen agitar la carrera.

La presente edición del 'Infierno del Norte' abarcará un recorrido de 258,3 kilómetros entre Compiègne y el velódromo de Roubaix en el que los 30 sectores adoquinados volverán a ser los grandes protagonistas. Estos representan un total de 54,8 kilómetros de la carrera y se dividen en estrellas en función de su dificultad, aunque tres de ellos destacan por encima del resto.

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Pogacar, tras su caída en la pasada edición de la París-Roubaix
EFE
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Los tramos más decisivos de la París-Roubaix 2026

Trouée d'Arenberg

El tramo más peligroso de la carrera aparece a unos lejanísimos 95 kilómetros de meta. Sus 2,3 kilómetros de recorrido están profundamente marcados por una serie de adoquines de todos los tamaños y formas que acostumbran a estar húmedos y resbaladizos, lo que convierte la travesía por el bosque de Arenberg en una auténtica trampa mortal para los corredores.

Este sector es uno de los grandes verdugos de los favoritos, que pueden despedirse de cualquier opción de victoria si su ejecución no es impecable.

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Arenberg, uno de los tramos más reconocidos de la París Roubaix
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Mons-en-Pévèle

Con 3 kilómetros de longitud que alternan tramos llanos con curvas pronunciadas, este tramo se dibuja como uno de los más técnicos del calendario ciclista. Además, aparece a apenas 45 kilómetros de meta, cuando las fuerzas comienzan a flaquear.

Carrefour de l'Arbre

Ubicado a apenas 17 kilómetros de meta, este sector emerge como última gran dificultad de la jornada. El corredor que sea capaz de salir de estos 2,1 kilómetros de trazado sinuoso y de adoquines irregulares como cabeza de carrera tendrá muchos números de alzar los brazos en el velódromo de Roubaix.

La dificultad de este tramo radica en que debe de ser enfrentado con 240 kilómetros en las piernas y las fuerzas al límite. Además, acostumbra a ser uno de los puntos más concurridos por la afición, haciendo este desafiante paseo final mucho más angosto.

Fuente original: www.sport.es →